La Basílica alberga el icono mariano más importante, la Salus Populi Romani. La tradición atribuye la imagen a San Lucas, evangelista y patrono de los pintores.
El panel de madera de cedro (117 × 79 cm) muestra a la Virgen de pie de medio cuerpo con el niño en brazos.
La Salus y los Papas
El icono es especialmente querido por la piedad popular y está estrechamente vinculado a la identidad de Roma y sus Papas.
Según una tradición relatada por Cesare Baronio, la Salus habría sido llevada durante tres días en procesión por las calles de la ciudad, ante la cual el Papa Gregorio I (590-604) se habría detenido en oración para implorar el cese de la plaga.
Son numerosas las donaciones que los Papas han dedicado al Icono a modo de exvotos: desde Clemente VIII (1592-1605) hasta Gregorio XVI (1831-1846) y Pío XII (1939-1958), los Papas ofrecieron al Icono preciosas coronas y joyas, expresando así la intercesión confiada a Salus en los diversos desafíos del tiempo.
El Papa Pablo V (1605-1621) hizo construir la monumental Capilla Paulina, un suntuoso cofre del tesoro para la Salus Populi Romani. Con esa ocasión se organizó la ceremonia solemne del "Traslado", cuyo aniversario aún se celebra cada último domingo de enero. Tanto el relicario original como la cubierta de plata de la época de Pablo V se encuentran hoy en el Museo Histórico de Liberiano.
El Papa Pío XII, durante el Año de María, el 1 de noviembre de 1954, honró al icono con una procesión desde Santa María la Mayor hasta San Pedro, donde posteriormente fue coronada Reina con preciosas coronas y joyas (hoy en el Museo Histórico de Liberiano).
El Papa Francisco ponía sus viajes apostólicos bajo la protección de la Salus, a la que solía visitar antes de partir y al regresar. Al hacerlo, se inspiraba en una tradición de los jesuitas, quienes, desde los orígenes de la Compañía de Jesús, promovieron el culto y distribuyeron copias del icono por todo el mundo. Francisco ha elegido Santa María la Mayor como lugar de sepultura. Su tumba se encuentra en la nave lateral izquierda, entre la Capilla Paulina y la Capilla Sforza, cerca del altar dedicado a San Francisco de Asís. La lápida de la tumba consiste en una sencilla losa, en la que está grabado el nombre FRANCISCVS, mientras que en la pared frontal hay una representación de la cruz pectoral que solía llevar el Papa Francisco.
Una lápida conmemorativa, inaugurada el 21 de abril de 2026 en el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco, se encuentra en el lado derecho de la Capilla Paulina. La inscripción recuerda la devoción del pontífice por la Salus Populi Romani y las 126 visitas que realizó para rezar ante el icono.
Para escuchar el podcast de la Basílica sobre Salus Populi Romani, consulte esta página.